jueves, 27 de febrero de 2014

Escudos y banderas utilizados en la ciudad y antiguo reino de Mallorca

Artículo publicado en Diario de Mallorca (26-1-2014)

Bartomeu Bestard

El origen de la heráldica se remonta al siglo XII. Fue en esa época que los condes de Barcelona, por vía matrimonial, se convirtieron en reyes de Aragón, que con el paso de los años daría lugar a una gran confederación de territorios conocida como la Corona de Aragón. Desde sus inicios, estos monarcas siempre usaron la alternancia de palos (o barras) rojos y dorados como símbolo propio de su linaje. Al principio el número de palos fue indeterminado, dejando su número a merced del capricho del artista. Lo mismo sucedía con el número de las flores de lis del escudo del rey de Francia o con el número de leopardos del escudo del rey de Inglaterra, los cuales aparecían representados en número indeterminado. No fue hasta mediados del siglo XIV que las monarquías empezaron a normativizar con precisión el diseño de sus escudos y banderas. Fue en esa época que los reyes de Aragón regularizaron su escudo, estableciendo definitivamente las "cuatros barras". Desde entonces esas han sido las armas heráldicas que han representado a estos soberanos. Por tanto, en la actualidad, es el rey Juan Carlos I el legítimo portador de dicho escudo y ello explica que las "cuatro barras" aparezcan en uno de los cuarteles del escudo de España.

A partir, de 1229, Mallorca, pasó a formar parte de la Corona de Aragón. Más tarde, entre 1276 y 1343, se viviría un período de cierta autonomía con el reinado de la dinastía real mallorquina, aunque en realidad ésta permaneció vinculada por infeudación a sus parientes, los reyes de Aragón. La heráldica utilizada por los reyes de Mallorca, para ser breves, consistía en utilizar el mismo escudo de los reyes de Aragón (eran la misma familia), pero con una pequeña variación (denominada brisura) para poder, así, diferenciarse entre sí, los escudos y estandartes de las dos casas reales. En un principio esa brisura, o diferenciación, consistió en ponerse menos barras que las que se ponían los de Aragón. Ese número de barras fue variando ligeramente a lo largo del tiempo: Jaime II, a veces utilizó dos barras, a veces tres; Sancho I normalmente utilizó tres barras; Jaime III empezó utilizando tres barras, pero (hacia 1334) al querer regularizar el diseño de su escudo real decidió colocar cuatro barras. Fue en ese momento que también creó su propia cimera real, la cual aparecía en forma de Ángel Custodio. Esta composición (de escudo y cimera) aparece en uno de los pergaminos miniados del famoso códice de las Leyes Palatinas (1337). Pero sucedió que unos años más tarde, en 1343, su pariente y eterno rival, el rey aragonés Pedro el Ceremonioso, también regularizó definitivamente su escudo, imponiendo también las cuatro barras. Además, el rey Pedro, también fue quien utilizó por primera vez la cimera con el dragón alado; por cierto, un ejemplo del cual conservamos en el Ayuntamiento de Palma. En consecuencia, y estando obligado por la ley del blasón, Jaime III no tuvo otro remedio que brisar de nuevo su escudo, para diferenciarlo del de Aragón, tronco principal del linaje. El rey de Mallorca podría haber vuelto a brisar como lo habían hecho sus antecesores, con tres palos, pero prefirió poner una brisura que estaba muy de moda en aquellos momentos en las cortes reales de Europa, especialmente en Francia: la banda. De esta manera el diseño del escudo de los reyes de Mallorca quedó definitivamente consolidado: las cuatro barras, y sobre ellas, una banda azul colocada diagonalmente. Ojo, el diseño se fijó como escudo, pero también como estandarte o bandera.

La representación del escudo y bandera de los antiguos reyes de Mallorca (las cuatro barras con la banda azul) sobrevivió a lo largo de los siglos gracias a la cartografía, a los actos protocolarios de la realeza y a los historiadores, los cuales se plasmaron en grabados, ceremonias y libros; siempre como símbolo representativo de las Islas Baleares. Con la llegada de la autonomía, Baleares, „a mi entender, con gran acierto„ recuperó como escudo oficial el de los reyes de Mallorca (el escudo cuatribarrado con la banda azul. Ley 7/1984, de 21 de noviembre), en cambio, incomprensiblemente, no se recuperó ese mismo diseño para la bandera, y en su lugar se "inventó" una nueva a partir de un diseño un tanto erróneo, inspirado, no en las armas de los reyes mallorquines, sino en las de la antigua Universidad de la ciudad y reino de Mallorca.
Efectivamente, en 1269, Jaime I otorgó un privilegio a los jurados de la ciudad y reino, en virtud del cual podían usar un sello propio de la institución insular. Se trataba de un sello de cera que por un cara llevaba el escudo del rey (recordemos que era un número sin determinar de barras alternadas rojas y doradas, a veces eran cuatro rojas, a veces cinco... a veces más), mientras que por la otra se representaba el castillo de la Almudaina ("el castel nostre de la Almudayne de Malorques"). Por tanto, este edificio tan singular combinado con las armas del rey sirvió, desde el siglo XIII, como emblema institucional de la ciudad y reino.

Más tarde, en época de los reyes de Mallorca, concretamente en 1312, los jurados solicitaron a Sancho I el privilegio de usar una bandera propia de la institución. Fue entonces cuando el rey aprobó el diseño de la nueva enseña, la cual estaría formada de cuatro cuarteles, alternando las armas del rey (dos o tres barras rojas) y las del castillo de la Almudaina, en blanco sobre fondo azul. Ojo, azul nunca morado. Esta bandera la vemos perfectamente representada en el mapa de Angelino Dulcert de 1339, o en el atlas cartográfico de los Cresques de 1375, por poner dos ejemplos conocidos. El diseño de esta bandera también sirvió para representar el escudo de la ciudad y reino de Mallorca, el cual ha sido utilizado siempre: primero por la Universitat, luego por el Ayuntamiento y más tarde por la Diputación (actual Consell de Mallorca). Eso sí, con algunas modificaciones puntuales. Por ejemplo, con la desaparición de la dinastía mallorquina, el número de barras pasaron a ser cuatro (adaptando así las armas de los reyes de Aragón), aunque muchas veces, por inercia e ignorancia, se siguieron colocando dos o tres barras. Sin duda, este escudo ha sido el más usado y representado. Multitud de libros institucionales, retratos, claves de bóveda y fachadas de edificios institucionales, muebles... aparecen blasonados con este escudo y, repito, siempre con el castillo en blanco y el fondo azul, nunca morado.

Todo lo contrario pasó con la bandera de la ciudad y reino de Mallorca, pues con el paso del tiempo dejó de usarse y su diseño cayó en el olvido. Tanto es así, que cuando, en 1907, el Ayuntamiento de Palma quiso adoptar la bandera de Mallorca tuvo que encargar un estudio al cronista, Benet Pons i Fàbregues, para averiguar cual era. Pons recuperó el privilegio del rey Sancho de Mallorca de 1312 y, a partir de la pobrísima descripción que aparece en el mismo, propuso el diseño de la bandera, diseño que corresponde a lo que hoy en día conocemos popularmente como la bandera mallorquina. Ahora bien, esta bandera presenta dos errores en su diseño: primero, la bandera debería ser cuartelada, es decir, el mismo diseño del escudo tal como aparece en las cartas náuticas medievales; y segundo, el fondo del castillo debería ser azul y no morado. Esta última equivocación provino de la traducción errónea que Benet Pons hizo del privilegio „escrito en latín medieval„ del rey Sancho. La frase "castri albi positi in livido", fue traducida como "castillo blanco puesto sobre morado", pero el término medieval latino "livido" no debe traducirse como morado (color absolutamente ajeno a la heráldica mallorquina), sino como azul.
Durante la Transición, con la llegada de las autonomías, la cuestión de los símbolos institucionales se enredó todavía más. Ya hemos visto que el Govern Balear adoptó el escudo de los reyes de Mallorca y, en cambio, como bandera se medio inventó un diseño inspirado en la enseña de la ciudad y reino de Mallorca. Una incongruencia.

Por su parte, el Ayuntamiento de Palma, mantuvo el escudo que durante siglos emplearon, primero los jurados de la ciudad y reino y, posteriormente, el Ayuntamiento. Este escudo blasona la antigua fachada, del siglo XVII, de la institución municipal, que como singularidad presenta un murciélago en forma de cimera. Se trata de una interpretación deformada de la cimera de los reyes de Aragón que, recordemos, estaba representada por el dragón alado y que con el paso del tiempo se convirtió en un quiróptero. Este desliz, poco a poco, se fue consolidando en la representación de las armas municipales, tanto es así que, todavía hoy, el murciélago sigue timbrando el escudo de la ciudad.

Para el caso de la heráldica adoptada por el Consell de Mallorca, ésta es muy similar a la de Palma, con la excepción de dos cosas: el Consell representa en su escudo dos barras (las armas primitivas de los reyes de Mallorca) en lugar de las cuatro (las armas de los reyes de Aragón) que aparecen en el municipal; y, en segundo lugar, el Consell, timbra con la corona real, pero sin el murciélago.

Finalmente, y para acabar de enredar el asunto, en el año 2006 se aprobó la Ley de Capitalidad de Palma de Mallorca (Ley 23/06 de 20 de diciembre) en virtud de la cual, en su artículo 3, punto 3 se estable que "La bandera oficial de Palma de Mallorca es la otorgada por el rey Sancho de Mallorca, en la cual está el blasón real de los palos y en la parte superior la figura del castillo en blanco sobre morado". Es decir, la misma bandera que creó para Mallorca Benet Pons, en 1907.

Ante tal embrollo, ¿no sería conveniente recuperar los antiguos y genuinos símbolos institucionales?

* Cronista oficial de Palma

domingo, 19 de enero de 2014

Es pobladors de Mallorca de sa postconquista p'en Mateu Cañellas

Es pobladors de Mallorca de sa postconquista
p'en Mateu Cañellas

Ni sa conquista de Mallorca va ser catalana, ni tampoc hi hagué una repoblació catalana. En primer lloc s’illa no ès repoblada, ja que sa població mallorquina no s’esvaeix. A Mallorca hi roman una considerable població sarraïna que en part se converteix an es cristianisme –i que més tard es seus descendents seran considerats com a ciutadans de Mallorca– i també un nucli important de població jueva. I no ès catalana ja que a més des catalans, que són majoritaris, també hi ha un important número de pobladors occitans i italians, així com altres hispans i europeus.

Com succeeix a sa conquista de 1229, la Santa Seu també anima s’arribada de nous pobladors cristians a Mallorca durant sa postconquista. A més d’aquest fet, una part des nous pobladors que arriben a Mallorca fugen des rigors feudals des continent, per disfrutar de ses llibertats de sa Carta de Població de Mallorca de 1230. Es nous ciutadans de Mallorca hi arriben per crear sa nova pàtria que proclama s’aventurer portuguès Pedro Gonsalviz: ”ad defendendum Maioricarum patriam et salvandum ubique omnia jura nuestra”.

Es fet que s’immensa majoria des nous pobladors de Mallorca pertanyin a una gran àrea lingüística que abraça des de sa Provença, passant pes Llenguadoc, fins a Navarra al nord i fins a Tarragona al sud, els permet poder-se comunicar sense problemes ja que xerren unes llengües romàniques molt parescudes. Això ès així ja que en es segle XIII encara estan per definir-se ses àrees lingüístiques actuals, no existeix sa llengua catalana tal com l'entenem ara.

Aquests ciutadans de Mallorca —cristians, jueus i sarraïns cristianisats— són es qui impulsaran es desenrotllament econòmic i comercial des Regne a partir de ses bases institucionals i comercials promogudes pes monarca Jaume I. Durant tot es Regne privatiu, Mallorca se convertirà en es centre d’intercanvi comercial més important de tota la Mediterrània Occidental.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Los chuetas

Los chuetas (xuetes) son un grupo social de la isla de Mallorca (Baleares, España) conocido e históricamente estigmatizado por su origen judío. La consideración de chueta procede del hecho de tener alguno de los 15 apellidos considerados como tal, que son los de otros tantos presuntos criptojudíos (practicantes secretos de la religión judía) condenados por la Inquisición1691. Hoy en día son consideradas chuetas aproximadamente 30.000 personas. en
El nombre xueta procede, según algunos autores, de xulla ("tocino"), en clara referencia burlona a la abstinencia del consumo de carne de cerdo entre los judíos. También puede proceder de xuetó, forma mallorquina de juetó, diminutivo de jueu ("judío"). Xuetó es la forma más habitual de referirse a los chuetas en la ciudad de Palma de Mallorca. También se les solía llamar del carrer, esto es, "de la calle", en referencia a la calle de Argentería donde residían la mayor parte de los chuetas de la capital de la isla. Ellos mismos han utilizado esta denominación más que la de "chueta", y con frecuencia se han referido a sí mismos con un noltros (nosotros) opuesto a els altres (los otros).

Contenido

1 Los judíos mallorquines
2 Los quince apellidos
3 La comunidad chueta
4 Los chuetas desde mediados del siglo XX hasta hoy

Los judíos mallorquines

La comunidad judía de Mallorca se remonta a los tiempos romanos y probablemente aumentó en época andalusí. Tras la conquista de la isla por Jaime I en 1229, los judíos de la ciudad consiguieron residir en un barrio específico, el Call. En 1435, después de ser acusados de un crimen ritual y para evitar el ajusticiamiento de sus líderes religiosos, toda la comunidad judía de Mallorca se convirtió al cristianismo. Como en muchos otros casos, buena parte de los judíos mallorquines siguieron practicando en secreto su religión bajo la apariencia de fieles católicos, lo que les acarreó problemas, sobre todo entre 1488 -fecha en que se establece la Inquisición Española en la isla- y 1544, periodo en que se dictan unas 1.600 condenas contra judaizantes. Entre 1545 y 1673 no se produce en la isla ningún proceso contra supuestos judíos, concentrándose la Inquisición más en reprimir las supervivencias del Islam primero y luego las simpatías protestantes, aparte de la llamada brujería y los pactos con el Diablo. A finales del siglo XVII, sin embargo, resurge con fuerza la presión antijudía y será en este momento cuando se origine la cuestión chueta.

Los quince apellidos

En 1675 empiezan las persecuciones. Más de doscientas personas acusadas de judaizantes fueron condenadas en 1679 a confiscación de bienes y otras penas. Atemorizados, sintiéndose objeto de constante vigilancia y temiendo perder la vida, muchos judaizantes intentaron huir de la isla, pero fueron descubiertos. En el año 1691 la Inquisición realiza un auto de fe a resultas del cual son relajadas cincuenta y seis personas, de las cuales 37 son efectivamente ajusticiadas y 3 quemadas vivas, acusadas de criptojudaísmo, es decir, de practicar el culto judío clandestinamente. A los reos, como era habitual, se les paseaba por la ciudad vestidos con un sambenito, un hábito infamante en el que aparecía escrito su nombre y que se les quitaba antes de que se ejecutara el suplicio a fin de poder exhibirlo públicamente durante un tiempo para perpetuar el recuerdo ejemplificador de la sentencia. Así, en el interior de la iglesia del Convento de Santo Domingo (los miembros del Santo Oficio solían ser dominicos) quedaron colgados varios sambenitos en los que figuraban los apellidos de los sentenciados: Aguiló, Bonnin, Cortès, Forteza, Fuster, Martí, Miró, Picó, Pinya o Piña, Pomar, Segura, Tarongí, Valentí, Valleriola y Valls.

A diferencia de otros sambenitos, que eran retirados pasado un tiempo, éstos estuvieron expuestos al público hasta 1813, perpetuando de este modo la acusación de criptojudaísmo sobre los portadores de alguno de esos apellidos. La publicación de un libro sobre la cuestión chueta en el siglo XVIII proporcionó nuevo material para la perpetuación de la marginación. Se trataba de La fe triunfante, escrito por el jesuita padre Francisco Garau, que volvía sobre el auto de fe de finales del siglo anterior para recordar cuáles eran los linajes chuetas y sus implicaciones en lo que él llamaba la "gran conspiración". Dicho libro, reeditado muchas veces a lo largo de los siglos a modo de best-seller del prejuicio anti chueta, fue, para algunos autores, el auténtico motor de la marginación chueta, más que los sambenitos de Santo Domingo.

Recapitulando, los chuetas no son por tanto todas las familias mallorquinas descendientes de judíos, ni siquiera aquellas que descienden de judíos descubiertos y condenados por la Inquisición, sino las que portan alguno de estos quince apellidos que, por azar, fueron los que quedaron como testimonio de aquellos autos de fe. Hay que señalar que estos apellidos se consideran chuetas sólo cuando proceden de Mallorca, ya que por lo demás son comunes a todo el ámbito lingüístico catalán, y algunos de ellos son de origen italiano o castellano. Curiosamente, en Mallorca existen apellidos de origen netamente judío (como Jordà, Abraham, Maimó, Salom, Daviu, Vidal, Duran y otros) cuyos portadores no son considerados judíos.

La actitud de los inquisidores, que en principio apuntaba a la total desaparición de los judíos por vía de su integración forzosa en la comunidad cristiana, consiguió justamente lo opuesto: al perpetuar la memoria de las familias cuyos antecesores habían sido condenados por judíos, creó una comunidad que, aunque no fuera de hecho criptojudía, se ha visto obligada a mantener conciencia de sus orígenes hasta hoy en día. Por el contrario, los descendientes de los muchos otros criptojudíos que había en la isla y que no fueron objeto de la acción inquisitorial, o si lo fueron se olvidó, con el tiempo perdieron toda noción de sus orígenes.

La comunidad chueta

Las condenas dictadas por la Inquisición llevaban aparejadas otras penas que debían mantenerse durante dos generaciones: los familiares directos de los condenados, así como sus hijos y nietos, no podían ocupar cargos públicos, ordenarse sacerdotes, casarse con personas que no fueran chuetas, portar joyas o montar a caballo. Estas dos últimas penas no parece que se aplicaran, pero las demás siguieron vigentes por la fuerza de la costumbre más allá de las dos generaciones estipuladas, hasta mediados del siglo XX.
Los chuetas residían mayoritariamente en la calle Argenteria o Platería, dentro del casco antiguo de la ciudad (aunque fuera del Call o tradicional barrio judío), y en las manzanas adyacentes. La calle debe su nombre a la fabricación y comercio de joyas, oficio tradicionalmente reservado a los judíos en muchos lugares del Mediterráneo, y que en Mallorca ha sido patrimonio casi exclusivo de los chuetas hasta épocas muy recientes. Sólo los chuetas de posición social elevada (llamados de orella alta, o sea de "oreja alta") se establecían en otras zonas. Fuera de la ciudad, se encontraban en situaciones distintas según los lugares: había poblaciones que no toleraban siquiera el asentamiento de chuetas y otras, como Felanitx, donde los muchos chuetas residentes no eran objeto de más marginación que la derivada de ocasionales comentarios malévolos de sus vecinos. Muchos de los chuetas de Felanitx se dedicaban a la venta ambulante, dentro del pueblo o por los pueblos de los alrededores, razón por la cual durante mucho tiempo los campesinos han utilizado la palabra xueta para referirse a este tipo de oficio, aunque el que lo practicara no fuera chueta.

En 1808 y 1823 se registraron sendos feroces ataques contra las casas y comercios de la Argenteria.
En Palma, los chuetas eran con frecuencia conocidos por sus apodos, algo inusual en la ciudad, ya que el uso de apodos era una costumbre más bien campesina. Estos apodos eran con frecuencia desagradables, pero a menudo los chuetas los aceptaban con tal de encubrir sus verdaderos nombres, considerados más ominosos, pues eran los que revelaban su condición de descendientes de judíos.
Fue Carlos III quien, por medio de varios decretos (reales cédulas de 1782, 1785 y 1788), hizo un primer intento de rehabilitar a los chuetas en el terreno legal, prohibiendo cualquier discriminación y ordenando que se derribaran los muros del Call, que le daban un aspecto de gueto. Los chuetas tuvieron que dirigirse posteriormente a Carlos IV para explicarle que, a pesar de su ascendencia judía, eran tan católicos como los demás y solicitaban que se hiciera lo posible para aliviar su marginación, lo que muestra que las disposiciones anteriores no debieron tener demasiado efecto. En general, las leyes mitigaron algunos aspectos de la marginación, pero no lograron acabar con la fuerza de la costumbre.

Los chuetas no fueron admitidos en las escuelas públicas hasta 1873, y en las escuelas religiosas hasta mediados del siglo XX, alegando cuestiones de "limpieza de sangre". También tenían problemas los chuetas que quisieran oficiar de sacerdotes, aun cuando no había ya ninguna restricción legal que se lo prohibiera. Un caso famoso de discriminación todavía a finales del siglo XIX fue el de Josep Tarongí, que tuvo que salir de la ciudad para ordenarse sacerdote y a su regreso se le prohibió oficiar misa en la iglesia de Santo Domingo por ser cristiano nuevo. En la misma época, otro sacerdote chueta fue invitado por el párroco a dar el sermón en su iglesia. Lo hizo, y después los feligreses quemaron el púlpito contaminado por el judío. Otro sacerdote, chueta también, al ir a dar comienzo a la misa en la catedral se encontró un trozo de tocino (xulla) entre las páginas del misal.

Los chuetas desde mediados del siglo XX hasta hoy

El prejuicio antichueta empezó a mermar con la apertura de la isla al turismo en las primeras décadas del siglo XX, así como con el desarrollo económico que se había venido propiciando desde finales del siglo anterior. El breve periodo de la República tuvo también importancia debido a su laicismo oficial y al hecho de que buena parte de los chuetas simpatizaran con el nuevo modelo de Estado, igual que anteriormente lo habían hecho con las ideas ilustradas y liberales. Es durante la época republicana cuando un sacerdote chueta oficia por primera vez el sermón en la catedral de Palma, hecho que tuvo gran importancia simbólica.

En 1942, a instancias del gobierno de la Alemania nazi, se realizó un estudio oficial sobre los mallorquines "de origen judío" con el objeto de estudiar posibles conexiones entre éstos y las organizaciones judías de varios países. La iniciativa creó inquietud entre los chuetas, temerosos de correr la misma suerte que los judíos del Reich y los territorios ocupados si por los avatares de la guerra España entraba en la contienda o Mallorca era de algún modo ocupada por los nazis. La responsabilidad de la investigación recayó finalmente en un historiador local, cuyas conclusiones, magnificadas y falseadas sin duda para dificultar una posible acción contra los descendientes de los judíos, daban como resultado que un 35% de los mallorquines tenía ese origen, entre los cuales se encontraban algunas de las familias más poderosas de la isla (el porcentaje real de chuetas no llega al 5%).

El turismo masivo que se inicia en los años 50, que supone la presencia y en muchos casos la instalación definitiva en la isla de forasteros (españoles o extranjeros) para los que la condición de chueta no significa nada, marca el punto de inflexión definitivo en la historia de esta comunidad.
En la evolución positiva del fenómeno ha influido también el retroceso de la práctica católica entre la población española en general y la tendencia a la aconfesionalidad de las instituciones desde 1978.
El contacto con el judaísmo y la libertad de culto privado establecida por las Leyes Fundamentales del Estado franquista propiciaron en los años 60 ciertos movimientos de retorno a la práctica judía entre algunos chuetas, sobre todo los de posición económica más elevada, así como el surgimiento de un culto sincrético judeocristiano llamado cristianismo chueta. Este último ha sido predicado por Cayetano Martí Valls, yesero del pueblo de Inca, que dice basarse en las tradiciones religiosas transmitidas oralmente de generación en generación en algunas familias, y que apuntarían a una práctica cristiana más cercana al cristianismo primitivo (y por tanto al judaísmo) y alejadas del culto católico oficial. Martí se interesó por que los chuetas pudieran conocer y reivindicar sus orígenes e incluso regresar a ellos si lo deseaban. Por mediación suya y en colaboración con la comunidad judía de Barcelona, treinta familias salieron de la isla en 1959, con la excusa de hacer un crucero por el Mediterráneo, para instalarse en Israel y recuperar la condición de judíos. Las autoridades religiosas judías, de todas maneras, no reconocen la condición de judíos a los chuetas, que son definidos como "rama muerta del judaísmo".

El prejuicio, sin embargo, no ha desaparecido del todo. Ramón Aguiló, alcalde socialista de Palma entre 1979 y 1991 y chueta, se vio llamado despectivamente "judío" en más de una ocasión por sus adversarios políticos. Por otro lado, según una encuesta realizada por la Universidad de las Islas Baleares en fecha tan reciente como 2001, un 30% de los mallorquines afirman que no desea ni siquiera tener amigos chuetas. En contrapartida, en el 2008 tras un estudio genético de las universidades de Leicester (Reino Unido) y Pompeu Fabra de Barcelona, se ha determinado que en Baleares el 26 % es de procedencia judía y un 7 % fenicio.

En 1977, un joven chueta de 19 años llamado Nicolau Aguiló emigró a Israel y regresó oficialmente al Judaísmo tomando el nombre de Nissan ben-Avraham. Cursó durante diez años los estudios para Rabinato en la Yeshivá de Shiló, recibiendo el título de Rabino en 1991, convirtiéndose así en el primer chueta que recibe dicho título en los últimos 600 años.

martes, 22 de octubre de 2013

SA GESTA D'EN CABRIT I EN BASSA

 Un des fets més destacables, i amb uns caràcters de heroïcitat més remarcables de sa nostra història ès es que protagonisaren dos soldats des Castell d'Alaró defensant-lo de ses tropes del Rei d'Aragó Pere II, i que manava es seu fill es príncep Alfons, més tard Rei conegut com el Liberal.

Però antes de res hem d'anar an ets orígens que varen provocar sa guerra entre es dos regnes. A sa mort del Rei En Jaume es Conquistador, sa Corona d'Aragó va quedar divida entres es seus dos fills, Pere, a qui deixà es Regnes d'Aragó i de València, i es comtat de Barcelona, i en Jaume, a qui deixà es regne de Mallorques, es comtats del Rosselló i la Cerdanya i es senyoriu de Montepeller, a més d'altres enclaus més petits an es sud de França. En conèixer sa voluntat de son pare, en Pere ja va manifestar sa seva voluntat de no respectar-ho, encara que per por a possibles represàlies ho acceptava.

lunes, 14 de octubre de 2013

"Evocación poética de Jaime III, Rey de Mallorcas" (+ 25 de octubre de 1349)

por Llorenç Vidal

La heroica muerte de Jaume III, Rey de Mallorcas, en la batalla de Llucmajor (1349) ha sido uno de los temas recurrentes de la literatura mallorquina desde el renacimiento literario insular hasta nuestros días. Recordemos, como un ejemplo, el famoso drama La campana de la Almudaina (1859) de Juan Palou i Coll, cargado de emotivos tintes románticos regionalistas y una de las piezas claves del teatro balear, hasta la evocación vívida realizada por Maria Antònia Salvà en su bellísimo poema leído en la inauguración del monumento levantado en el Camp de sa Batalla en 1949, en el sexto centenario del trágico acontecimiento, y que en una de sus cuartetas reza así:

"Jaume terç, valent i noble,

sempre august en la dissort,

regna encar damunt ton poble

per l'amor qui venç la mort!"

viernes, 4 de octubre de 2013

PER QUÈ NO CREIM EN S’ACTUAL CATALÀ ESTÀNDARD?

Joan Font Rosselló, Toni Cantarellas, Xisca Maura, Laura Venzal, Joan Pons i David Cardona

Així com sa normalització lingüística no se pot despatxar com una simple qüestió tècnica ja que té implicacions culturals, polítiques i socials, lo mateix passa amb s’acceptació d’un estàndard. Ni sa normalització ni tampoc sa codificació normativa  són tan neutres com es seus defensors mos han donat a entendre. Ès ben sabut que ses apel·lacions a sa ciència i a s’autoritat des tècnics en sa matèria han estat sa forma predilecta utilitzada pets estandarditzadors per silenciar i despreciar ets arguments contraris. Fins ara els ha anat molt bé, entre d’altres coses perquè molt pocs s’han interessat per estudiar ses implicacions que suposava posar en marxa sa normalització lingüística, un vertader programa d’enginyeria social. Encara n’hi ha hagut més pocs que hagin estudiat es rerefons d’acceptar a Balears es català estàndard per a tots ets usos formals.

lunes, 18 de marzo de 2013

Mini vocabulario Mallorquí - Català - Español

Es evidente que tanto la lengua que se habla en Cataluña como la que se habla en Mallorca tienen grandes semblanzas y también grandes diferencias, no solo de léxico, sino también de fonética y gramática . Igualmente es evidente que ambas han recibido una fuerte influencia del español y han incorporado en su habla popular gran cantidad de castellanismos.

El catalán ha intentado unificar las lenguas que se hablan en Cataluña, Valencia e Islas Baleares y crear una neolengua imponiendo como modelo estándar la que se habla en Barcelona. Por supuesto todo ello con un trasfondo político-soberanista que va más allá de las simples cuestiones lingüísticas.

A continuación tenemos una pequeña muestra de estas diferencias y de la evidente influencia del español en las dos lenguas:

MallorquíCatalà  Español

Abre - Arbre - Árbol
Aigo - Aigua - Agua
Al.lot - Noi - Chico
Ametler - Ametller - Almendro
Arena - Sorra - Arena
Batiar - Batejar - Bautizar
Besada - Petó - Beso
Billet - Bitllet - Billete
Botella - Ampolla - Botella
Bragues - Calces -Bragas
Brossat - Mató - Requesón
Doi - Tonteria - Tontería
Ca - Gos - Perro
Calces - Mitjes - Medias
Calcetins - Mitjons - Calcetines
Calçons - Pantalons - Pantalones
Camia - Camisa - Camisa
Camiseta - Samarreta - Camiseta
Capell - Barret - Sombrero
Capritxo - Caprici - Capricho
Caragol - Cargol - Caracol
Cepillo - Raspall - Cepillo
Cercar - Buscar - Buscar
Coa - Cua - Cola
Colzo - Colze - Codo
Coní - Conill - Conejo
Copetjar - Colpejar  - Golpear
Cotxo - Cotxe - Coche
Cuera - Cullera - Cuchara
Cuixot - Pernil - Jamón
Deport - Esport - Deporte
Desengramponador - Tornavis - Destornillador
Ego - Euga - Yegua
Enxufe - Endoll - Enchufe
Es, s', sa, so - El, l', la, ( ) - El, la, lo
Esbucar - Enderrocar - Derrumbar
Esclatasang - Rovelló - Níscalo
Fems (fens) - Escombraries - Basura
Fi, fia - Fill, filla - Hijo, hija
Forqueta - Forquilla - Tenedor
Fressa - Maduixa - Fresa
Garrova - Garrofa - Algarroba
Garrover - Garrofer - Algarrobo
Granera - Escombra - Escoba
Grifo - Aixeta - Grifo
Grumé - Medusa - Medusa
Guinavet - Ganivet - Cuchillo
Homo - Home - Hombre
Horabaixa - Tarda - Tarde
Llengo - Llengua  - Lengua
Llonja - Llotja - Lonja
Moix - Gat - Gato
Motxila - Motxilla - Mochila
Nigul - Núvol - Nube
Nin - Nen - Niño
Nirvi - Nervi - Nervio
Noltros - Nosaltres - Nosotros
Llombrígol - Melic - Ombligo
Ordenador - Ordinador - Ordenador
Padacer - Drapaire - Trapero
Padrí/na - Avi/ia - Abuelo/a
Palangana - Safata - Bandeja
Pasco - Pasqua - Pascua
Pepa - Nina - Muñeca
Pulsera - Polsera - Pulsera
Rata pinyada - Ratpenat - Murciélago
Retxa,ar - Ratlla,ar - Raya,ar
Saim - Mantega -Manteca
Som - Soc - Soy
Susto - Ensurt - Susto
Tassó - Got - Vaso
Tavaiola - Tovallola - Toalla
Telefonar - Trucar - Telefonear
Tomàtiga - Tomàquet - Tomate
Trempar - Amanir - Aliñar
Ui - Ull - Ojo
Vei - Vell - Viejo
Veinat - Veí -Vecino
Voltros - Vosaltres - Vosotros
Xot - Xai - Cordero
Xuia - Cansalada - Tocino

Terminacions:

amb "...izar" - "...itzar" - "...izar" Organizar - Organitzar - Organizar
                                                   Finalizar - Finalitzar - Finalizar
                                                   Realizar - Realitzar - Realizar

amb "...o" - "...ua" - "....."   Llengo - Llengua  - Lengua
                                           Aigo - Aigua - Agua
                                           Pasco - Pasqua - Pascua

amb "...o" - "...e" - "....."     Cotxo - Cotxe - Coche
                                           Colzo - Colze - Codo
                                           Nostro - Nostre - Nuestro

amb "..." - "...ll" - "..."   Ui - Ull - Ojo
                                    Vei - Vell - Viejo
                                    Fi - Fill - Hijo

amb "...i" - "...ia" - "...ia"   Valenci - Valencia - Valencia
                                        Pacienci - Paciencia - Pacienci
                                        Cienci - Ciencia -Ciencia



Frases:

Què noms? - Cóm et dius? - ¿Cómo te llamas?
Posar benzina - Fer benzina - Poner gasolina